EL FUTURO DE LOS ENCARGADOS DE OBRA CONTINUACIÓN DEL ARTÍCULO DE OPINIÓN “QUÉ CARACTERÍSTICAS COMUNES DEBERIAN TENER LOS FUTUROS ENCARGADOS” “CÓMO ENCARAR LA FORMACIÓN DE LOS FUTUROS ENCARGADOS” Se ha hablado ya de las características comunes y de los conocimientos que de forma general, deben poseer al finalizar su formación estos encargados. Se va a exponer ahora como desarrollar esta formación, que como se ha ido comentando, requiere de un tiempo importante, incluso para aquellas especialidades de menor entidad en el conjunto de la obra.
Para responder a todas las preguntas de puntos anteriores, conviene hacer la distinción de los diversos tipos de encargados con que nos podemos encontrar en una obra, en función de la complejidad de la misma. A estos efectos, haremos una clasificación simplificada en cuatro grupos, según las características de las empresas donde los encargados se hallan presentes. Un primer grupo formado por las empresas con trabajos muy especializados, como pueden ser los dedicados a yesería, solados y alicatados, sondeos y pilotajes, etc. Al segundo grupo pertenecerían las empresas de oficios de una mayor complejidad, como albañilería, estructuras, maquinaria de O.P, etc. En el tercer grupo nos encontraríamos con las empresas de tamaño medio o mediogrande, donde los encargados ejercen su trabajo, controlando los diversos oficios, con personal propio y subcontratas. Serían estas las empresas clásicas de construcción. Finalmente en el cuarto y último grupo, podemos situar a las empresas de gran tamaño que subcontratan la práctica totalidad de los trabajos y que hace necesaria por parte del encargado de una supervisión general, pero donde cada subcontrata tiene su encargado, con suficientes conocimientos de su oficio para controlar la ejecución con la calidad prevista. Podríamos añadir un quinto grupo correspondiente a las empresas de rehabilitación y especialmente de restauración, pero eso demandaría un estudio bastante extenso y sale fuera de los limites de lo que se pretende en este estudio. Los encargados de esas empresas han de poseer unas características muy particulares, que no están al alcance de la mayoría de los encargados actuales. Se ha dejado fuera de este estudio a las empresas de instalaciones, por corresponder a colectivos que tradicionalmente no se han ubicado en el sector de la construcción. La primera cuestión a responder ahora, es si se debe pasar o no por un centro de formación para llegar a ser un buen encargado, sea del grupo que sea de los enunciados y la respuesta es rotunda, en todos los casos es necesario complementar la práctica diaria, con los conocimientos antes indicados y los específicos de cada especialidad. Si hablamos ahora de la procedencia de los futuros encargados, en los tres primeros casos parece clara, deben salir de oficiales bien formados extraídos de entre los de su especialidad. En el último caso se podría pensar en personas que provengan de la formación profesional reglada, pero creo que esta debiera ser una solución de emergencia, pero no la habitual. EL ITINERARIO FORMATIVO La formación del futuro encargado, requiere una planificación a medio plazo para obtener los resultados esperados. Esto se consigue con la preparación, en primera instancia, de un itinerario formativo de carácter general y a partir de este, de un itinerario particularizado para cada alumno, en función del punto de partida. De este itinerario general deben formar parte todos los conocimientos comunes ya descritos y aquellos de específicos para cada especialidad. Proponemos a título de ejemplo, para el encargado general, lo que podrían ser las materias a preparar según el siguiente esquema: Dibujo, croquización e interpretación de planos. Topografía. Tecnología de la construcción. Replanteos de obras. Control de calidad, Prevención y Medioambiente. Maquinaria y medios auxiliares. Oficios e Instalaciones de obra. Patologías de la construcción. Mediciones, Presupuestos y Certificaciones de obra. Planificación y organización de obras. Gestión de la prevención de riesgos. Recursos Humanos. Introducción a la Rehabilitación y Restauración. Como puede verse las materias a desarrollar son muchas, pero necesarias y por tanto el tiempo a dedicar es importante. Para darse una idea se debe cifrar en unas 600 horas. A base de unas 200 horas por año salen unos tres años de formación. Puede parecer un tiempo excesivo, pero es el que sale, si vamos sumando las horas de cada materia. En el caso de encargados de otras especialidades de menor entidad se requieren entre 200 horas y 400 horas según se trate de encargados del primer o del segundo grupo. En referencia al cuarto grupo, si la procedencia es de una escuela de formación profesional, su formación debe realizarse en la obra, para complementar la formación teórica que ya posee. CONCLUSIONES La primera conclusión que debemos considerar, tal como ha podido verse a lo largo de toda la exposición, es que la creación de buenos encargados precisa por parte de las empresas, de una planificación a medio y largo plazo, para obtener unos resultados satisfactorios. No es una cosa que se pueda improvisar, se ha de tener clara la política de formación a nivel general de la empresa y en este caso particular para los encargados, que son una pieza clave en el correcto funcionamiento de una obra. Esta política de la empresa, para formar encargados, tiene una palabra clave PACIENCIA. Lo que hoy se comienza, no dará resultados hasta dentro de cuatro o cinco años y la coyuntura puede haber cambiado mucho en todo este tiempo. Si para nosotros la formación forma parte de la coyuntura ,no vamos a ninguna parte, los ciclos económicos son bien conocidos y se suceden a lo largo del tiempo y la formación como inversión de futuro que es, debe estar por encima de los ciclos económicos. Nuestro sector no esta muy acostumbrado a planificar las cosas con tiempo suficiente y en el caso de la formación ocurre lo mismo. Nunca había dispuesto, como en la actualidad, de tantos medios materiales, para hacer una formación de calidad, pero esta no llega. Hay una dispersión importante de esfuerzos y de recursos que van en contra de conseguir esa calidad que todos deseamos. En el caso de los encargados de obra, las quejas sobre su baja calidad son continuas, pero falta que cristalicen de forma adecuada estos deseos de una mejora en su formación. Depende únicamente de la voluntad de las empresas y de sus Asociaciones empresariales que esto suceda. Espero que esta larga reflexión sobre el tema, sirva como mínimo para tomar conciencia de cual es la situación en este punto y de que con el esfuerzo de todos la situación actual pueda cambiar a mejor. Creemos que esta no es irreversible.
(MARIO LATORRE. INGENIERO INDUSTRIAL)
Autor: Director Académico Executive MBA para profesionales del Sector de la Ingeniería y la Construcción
miércoles, diciembre 20, 2006
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